Depilación con láser

La depilación láser se ha vuelto muy común en la actualidad, tanto es así que cada vez más personas, sin importar el sexo o la edad, se someten a este procedimiento. Con el pasar de los años y el avance tecnológico, ha hecho posible que este método se vuelva más seguro.

Diferentes tipos de procedimientos

Para que nos quede claro en que consiste este procedimiento que se ha vuelto cada vez más popular, es importante que sepamos distinguir entre el método con láser de diodo y el método a través de luz pulsada.

Por un lado, el láser de diodo se considera como la opción más eficiente que actúa con luz. Su longitud de onda es bastante alta, de modo que sobrepasa la de otros artículos; es medida en nanómetro y dependiendo la marca puede alcanzar más allá de los 800 NM. Esto último es especialmente favorable para aquellas personas de piel oscura, ya que obtienen un resultado más eficaz.

Por otro lado la luz pulsada, es un procedimiento cuyo efecto tarda más que el del láser de diodo, así que necesitará aplicarlas otras veces en vista de que es de menor potencia.

Realidades de la depilación láser

  • La depilación láser si se siente. Aunque es cierto que con el avance tecnológico esta llega a ser menos dolorosa, sin embargo, siempre se siente alguna sensación.

  • El dolor de la depilación láser no tiene que ser tan fuerte hasta el punto de llorar. En ese caso es posible que las potencias usadas estén por encima de las aceptadas por tu piel.

  • Se debe tener presente que la depilación por láser no es eterna ni depila al 100%.

  • El láser no causa ninguna enfermedad, ni mucho menos efectos desfavorables.

  • El láser puede ser aplicado durante cualquier época del año, aunque la piel esté bronceada. Eso sí, debe tomar en cuenta que el nivel de energía utilizada debe ser el correspondiente al tono del bronceado.

Consejos para avanzar el resultado de la depilación láser

  • El día de la sesión recomendamos que asistas ya rasurada, por lo menos unas doce horas antes.

  • La piel debe estar previamente exfoliada. Esto debe ser al menos con veinticuatro horas de antelación.

  • Evita exponerte al sol unos tres días antes y tres días luego de la sesión, para así no vean necesario bajar la potencia de la misma.

  • Hidrata tu piel cada noche. Hazlo por lo menos una semana antes de la sesión.

  • Antes de rasurarte considera marcar las zonas donde el vello es más abundante con la ayuda de un delineador. De esta manera, la persona profesional sabrá en que zona administrar más potencia.

  • Indica al equipo médico si en algunas de las sesiones estás ingiriendo algún medicamento distinto como alguna aspirina o buscapina.

  • Evitar depilar durante varias semanas previas a la sesión, el área a tratar con algún sistema de arranque, es decir, afeitadora automática, cera, etc.

  • No utilices productos que sean autobronceadores.